Miradas


Voy capturando imágenes. Dejo que la realidad pase a través de la retina a mi cerebro y aíslo aquellas escenas o aquellos detalles que tienen algo especial para mí. Es un proceso sugerente y atractivo. A veces se trata sólo de cambiar el enfoque para que algo insulso se convierta en bello. No suelo planificar pues no sé qué me podrá cautivar, así que voy por la calle, por el campo… y veo una imagen que me atrae. Siempre es la imagen definitiva. No quito ni pongo nada, no retoco. La técnica me permitiría modificar esa realidad atrapada por el objetivo, pero no lo hago. Lo único que escojo es la luz, la iluminación. A fin de cuentas, la fotografía es luz. Nuestro cerebro es incapaz de ver un panorama en su conjunto, enfocamos diferentes áreas y luego construimos un todo en nuestra mente. No puedo captar un panorama entero, por eso intento transmitir lo que siento ante una escena, lo que me impresiona de un objeto.