Escalera de caracol

Desde niña me gustan las escaleras de caracol. Subes peldaños mientras giras en torno al alma. Asciendes por la hélice y en cada recoveco se descubre una nueva perspectiva. Inmersa en la espiral que envuelve, con el ánimo puesto en la meta, como en la vida, cada escalón te acerca a tu destino.